Comprar un compacto nuevo significa estrenarlo tú, con la garantía completa del fabricante desde el primer kilómetro y sin historial que revisar.
Caben en cualquier plaza, son baratos de mantener y sobran para el uso diario. Si haces autopista a menudo, mira la versión de motor más alta antes de quedarte con la de acceso.
A cambio de la espera de fabricación eliges tú el acabado, el motor y el color, y entras en las campañas del fabricante y en la financiación de marca, que suele ser más ventajosa que la de un coche ya matriculado. En la misma horquilla de precio están los deportivos que tenemos y los diésel que tenemos. También puedes volver atrás y filtrar a tu gusto en el catálogo completo a estrenar.